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Espacios Naturales

PARQUE NATURAL DE LAS MARISMAS DE SANTOÑA, VICTORIA Y JOYEL

 

Superficie: 6.786 ha.

 

Municipios: Ampuero, Argoños, Arnuero, Bárcena de Cicero, Colindres, Escalante, Laredo, Limpias, Noja, Santoña y Voto.

 

Figura de protección: Ley 6/1992, de 27 de marzo, por la que se declara Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja, modificada por la Ley 4/2006, de 19 de mayo, de Conservación de la Naturaleza de Cantabria, por la que se deckara el Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

 

Otras figuras de protección: Humedal RAMSAR, ZEPA de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, LIC de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel y LIC del río Asón.

 

ACCESOS
La principal vía de acceso es la autovía A-8 que une Santander con Bilbao, y desde la que se puede acceder a las diversas poblaciones situadas en el entorno del Parque. Para moverse entre las localidades existe una red de carreteras comarcales que las comunican.

MEDIO FISICO

Climatología
El clima de esta zona es templado-húmedo, sin periodo seco. Las temperaturas medias anuales son superiores a los 14,5 ºC, siendo agosto el mes más cálido (temperatura media mensual de 20,6 ºC) y enero, por el contrario, el mes más frío (temperatura media mensual de 9,2 ºC).


La precipitación total anual es de aproximadamente 1.000-1.200 l/m2, que se concentran principalmente en los meses de otoño.


El régimen atmosférico que predomina es el de los vientos O-NO y N, muy húmedos y propios de situaciones borrascosas que arrastran aires de origen circumpolar y por tanto son extremadamente fríos. Este régimen de vientos es el responsable de la existencia de corrientes marinas paralelas a la costa, responsable de las acciones sedimentarias en las flechas litorales de la región, determinando también el régimen sedimentario de áreas dunares como Berria, Helguera y Ris.

Geología
Las Marismas de Santoña y Noja se desarrollan sobre un sustrato geológico que puede dividirse en dos sectores: sedimentos actualmente continentales generados en la Era Secundaria y un conjunto de depósitos cuaternarios que se superponen a los anteriores. Entre los sedimentos del secundario destacan las formaciones triásicas del Keuper y las calizas del Cretácico, que conforman las principales unidades montañosas del entorno: el monte Buciero, Montehano, y los montes Mijedo o el Cincho. Los binomios playas-dunas y fangales-marismas destacan entre los sedimentos de la serie cuaternaria.


Del mismo modo que el resto de los estuarios de la costa cantábrica, las marismas de Santoña se originaron por la elevación del nivel del mar tras la última glaciación, lo que provocó la inundación del valle fluvial del río Asón.


Las fallas también han tenido importancia en la creación del estuario del río Asón, en especial la que discurre entre Colindres y Ampuero, atravesando dicho estuario en toda su longitud, con dirección N-NO S-SE. Hay además un grupo de fallas conjugadas (N-NE S-SO) que sirve, en determinados casos, como base para el desarrollo de las canales mareales.


Las marismas de Victoria y Joyel tienen un desarrollo más simple y sólo es destacable un anticlinal entre Arnuero y El Arco, que ha permitido el desarrollo independiente de ambos humedales.

Edafología
Tal como hemos comentado los materiales triásicos del Keuper ocupan en la actualidad la zona de la bahía de Santoña. Estos materiales están compuestos, por una parte, de arcillas abigarradas, sales y yesos, de carácter plástico y ciertamente blandos, y por otra de ofitas, materiales mucho más duros.

 

Hidrología

En el caso de las marismas de Santoña confluyen distintos cursos de aguas continentales que vierten sus aguas al mar: las rías de Limpias y Rada. La primera de estas corresponde a la desembocadura del río Asón y la segunda a la del río Clarín. Por el oeste vierten sus aguas pequeños arroyos como los de Pozeirun (Escalante), Cantijos (Gama), de La Madrid y de Carranque (Treto).


El aporte principal de agua dulce de este estuario lo constituye el río Asón. Como complemento a esta escorrentía hay que mencionar la existencia de numerosas fuentes, y sobre todo la presencia de aguas freáticas de acuíferos que descargan en la zona, además del aporte de lluvia.


Por la Canal de San Martín penetran en el estuario las aguas marinas procedentes del Mar Cantábrico, y por el efecto de las mareas, cada 6 horas y cuarto aproximadamente, vuelven a salir, repitiéndose este fenómeno de llenado y vaciado del estuario de forma periódica.


En las marismas de Victoria y Joyel no se reciben aportes fluviales directos, por lo que la descarga de acuíferos es el mayor recurso, además del agua de lluvia. La entrada de agua salada se realiza a través de la ría de Quejo, en la marisma de Joyel, y a través de un pequeño canal e infiltraciones en la marisma.

 

MEDIO BIÓTICO

 

Flora y vegetación
La
vegetación sumergida está constituida por algas y fanerógamas marinas fundamentalmente. Entre las algas que se encuentran en el Parque Natural las especies dominantes son las del género Fucus entre las pardas (F. vesiculosus, F.spiralis y F.ceranoides); Ulva rigida, Enteromorpha intestinales y Codium sp. entre las verdes; y Gracillaria sp. y Corallina sp. entre las rojas. Las fanerógamas marinas de mayor interés son dos especies del género Zostera: Zostera marina y Zostera noltii, que sirven de alimento y de zona de puesta de especies marinas como la sepia y el chipirón.

Las plantas que viven en las marismas se caracterizan por su capacidad de resistencia a la salinidad del medio y a la inmersión. Las formaciones marismeñas principales son los espartinales marítimos, en los que predomina la borraza o espartina de mar (Spartina maritima y Spartina alterniflora); las junqueras salinas, formadas por Juncus maritimus y, en ocasiones, Juncus gerardii; y los cañaverales y carrizales, donde se desarrollan masas de una gramínea, Phragmites australis, y comunidades de espadaña (Typha sp.), con agregados de juncáceas y ciperáceas, tales como Scirpus maritimus o Cyperus longus.

Aparte de la vegetación propiamente playera, prácticamente inexistente en esta zona debido al uso intensivo de los arenales con fines recreativos, se distinguen con facilidad tres cinturones de vegetación, que de mar a continente, se denominan: dunas primarias, secundarias y terciarias. Sobre la duna primaria crece principalmente la barrilla (Salsola kali), y el recamar (Cakile maritima) acompañadas por la acelga marina (Beta maritima), entre otras. En la duna secundaria la comunidad principal es el barronal, compuesta por el barrón (Ammophila arenaria), junto con la manzanilla bastarda (Helichrisium pimpinellifolia) y el nardo marítimo (Pancratium maritimum). Las dunas fijas constituyen un enclave sobre el que crece una compleja vegetación; destaca la presencia de la rosa espinosa (Rosa pimpinellifolia) en la zona de El Regatón de Laredo.

El encinar está representado en los montes calizos existentes en el territorio protegido, Monte Buciero y Montehano. Las principales especies que lo componen son la encina (Quercus ilex), el madroño (Arbutus unedo), el labiérnago (Phillirea latifolia), el aladierno (Rhamnus alaternus), el laurel (Laurus nobilis), el espino albar (Crataegus monogyna), el avellano (Corylus avellana) y el rusco (Ruscus aculeatus).

Fauna
En primer lugar hablaremos de la
fauna acuática, que en función del lugar donde habita puede clasificarse en fauna pelágica, vive entre dos aguas o en la superficie, y fauna bentónica, que vive sobre el fondo o en sus proximidades. En el medio pelágico abunda el plancton y otros organismos de mayor tamaño como la medusa, y peces como los mules, la lubina, las sulas, la anguila, el salmón, la dorada, el escorpión, el lenguado, etc. Entre la fauna bentónica, mucho más diversa, destacan los moluscos con especies como la lapa, la navaja, la almeja fina, el mejillón, el pulpo y la jibia, y los crustáceos como la quisquilla.

Los anfibios son, a pesar de ser un grupo poco conocido en las marismas, bien representados por la salamandra (Salamandra salamandra), el tritón jaspeado (Triturus marmoratus), el tritón palmeado (Triturus helveticus), el tritón alpino (Triturus alpestris), sapo partero (Alytes obstetricans), sapillo pintojo (Discoglossus pictus), sapo común (Bufo bufo), ranita de san Antonio (Hyla arborea), rana común (Rana perezi) y rana bermeja (Rana temporaria).

Lo mismo ocurre con los reptiles entre los que se encuentran representantes de galápago leproso (Mauremys leprosa), lución (Anguis fragilis), eslizón tridáctilo (Chalcides chalcides), lagarto verdinegro (Lacerta schreiiberi), lagarto verde (Lacerta viridis), lagartija ibérica (Podarcis hispanica), lagartija roquera (Podarcis muralis), lagartija italiana (Podarcis simula), culebra de collar (Natrix natrix), culebra viperina (Natrix maura), culebra lisa meridional (Coronella girondica) y víbora cantábrica (Vipera seoanei).

Los mamíferos del parque Natural se encuentran vinculados a encinares, praderías y matorrales. Se conoce la existencia de zorro (Vulpes vulpes), tejón (Meles meles), garduña (Martes foina), gineta (Genetta genetta), comadreja (Mustela nivalis), conejo (Oryctolagus cuniculus), jabalí (Sus scrofa), gato montés (Felis sylvestris), y distintas especies de murciélagos y micromamíferos.

El Parque Natural de las Marismas de Santoña y Noja es el más importante de los humedales cantábricos desde el punto de vista ornitológico. Ocupa un lugar estratégico en la ruta migratoria que cada año conduce a millones de aves acuáticas desde sus lugares de cría en el norte de Europa, hasta sus cuarteles de invierno en el sur de Europa y África, convirtiéndose tanto en lugar de alimentación y descanso como en área de invernada.

El grupo principal de aves de las marismas son los limícolas, aves que poseen patas y picos largos que les permiten llegar a gran profundidad en el fango y alimentarse de los invertebrados que habitan en él. Destacan el correlimos común (Calidris alpina), la aguja colipinta (Limosa lapponica), zarapito real (Numenius arquata), zarapito trinador (<